Alguna vez hace años un amigo dijo algo que me quedó dando vueltas… (tanto que me impulsa a escribir sobre ello ahora) Dijo que las guerras ya no existían como antes, donde cada ejército formaba sus filas y luchaba por la fuerza hasta obtener su objetivo, que por lo general consistía en imponer límites geográficos o recuperar algún valioso tesoro. Hoy, decía él, las guerras se pelean de terno y corbata, sentado en un escritorio.
Las guerras ya no son en un campo de batalla,
sino en una oficina.
Claro está, no es lo único que cambia con el tiempo.
Leía hace poco unas sabias líneas de una amiga que hablaban sobre el sentimiento de nostalgia que a todos alguna vez nos invade, el inevitable anhelo de volver a ser niño o vivir nuevamente una etapa ya vivida. Volver a los 16, o a los 18, o a los 20…
Lo que era y ya no es…
¿cómo es ahora?
¿es? ¿sigue siendo?
Click sobre la imagen para volver a la Página Principal
Seguidores
martes, 9 de febrero de 2010
Lo que era y ya no es
Pensado, escrito y publicado por
Pollo con almendras
exactamente a las
11:07
Etiquetas:
actualidad
0
comentarios
lunes, 8 de febrero de 2010
Poco + poco = mucho
Hace unos días –como mencioné en la entrada anterior– apagué la luz para dormir y segundos después de que había puesto mi cabeza en la almohada una pequeña luz irrumpió en mi habitación por la puerta entreabierta.
Era una luciérnaga que había entrado por alguna ventana o alguna puerta mal cerrada.
No pude evitar comparar la luz de la luciérnaga con la oscuridad que invadía el lugar. Sin duda era mínima y hasta miserable.
Pero ¿y si hubiesen habido cien luciérnagas en lugar de una?
Y si todos en América encendiéramos una vela al mismo tiempo ¿iluminaríamos la mitad del mundo?
Y si todos los habitantes de China saltarán al mismo tiempo ¿alterarían la órbita de la tierra?
Y si las gotas de lluvia no provocaran sombra ¿los días de invierno no serían tan oscuros?

¿Y si cada cosa pequeña fuera grande? ¿Si lo poco fuera mucho?
.
Era una luciérnaga que había entrado por alguna ventana o alguna puerta mal cerrada.
No pude evitar comparar la luz de la luciérnaga con la oscuridad que invadía el lugar. Sin duda era mínima y hasta miserable.
Pero ¿y si hubiesen habido cien luciérnagas en lugar de una?
Y si todos en América encendiéramos una vela al mismo tiempo ¿iluminaríamos la mitad del mundo?
Y si todos los habitantes de China saltarán al mismo tiempo ¿alterarían la órbita de la tierra?
Y si las gotas de lluvia no provocaran sombra ¿los días de invierno no serían tan oscuros?

¿Y si cada cosa pequeña fuera grande? ¿Si lo poco fuera mucho?
.
Pensado, escrito y publicado por
Pollo con almendras
exactamente a las
8:18
Etiquetas:
pequeñez
1 comentarios
domingo, 7 de febrero de 2010
Una al día
El lunes una luciéraga entró por la puerta de mi dormitorio justo antes de quedarme dormido.
El jueves caminaba por el centro de la ciudad y una niña muy pequeña saludó a un indigente que pedía limosna en una esquina, él también la saludó a ella y ambos sonrieron mientras la mamá de la pequeña la tironeaba de la mano para que se alejara de él.
Ayer entré a la cocina y encontré a mi mamá sola bailando una alegre canción que sonaba en la radio junto a una olla de tallarines que saltaba como avisando que estaba lista.
Estas tres cosas fueron para mí una breve muestra de que se debe disfrutar de la vida y apreciar la belleza de las cosas simples, cada pequeño suceso, cada sencillo minuto...
Hoy es domingo y no creo que durante UNA semana hayan sucedido solo tres cosas con esa característica tan maravillosa. Creo que hace falta agudizar más la vista y el oído para captar mejor por lo menos UNA al día, SIETE por semana, TREINTA al mes...

(foto robada de wwwfotografiasyfotografias.blogspot.com, espero que Claudia no se enoje)
El jueves caminaba por el centro de la ciudad y una niña muy pequeña saludó a un indigente que pedía limosna en una esquina, él también la saludó a ella y ambos sonrieron mientras la mamá de la pequeña la tironeaba de la mano para que se alejara de él.
Ayer entré a la cocina y encontré a mi mamá sola bailando una alegre canción que sonaba en la radio junto a una olla de tallarines que saltaba como avisando que estaba lista.
Estas tres cosas fueron para mí una breve muestra de que se debe disfrutar de la vida y apreciar la belleza de las cosas simples, cada pequeño suceso, cada sencillo minuto...
Hoy es domingo y no creo que durante UNA semana hayan sucedido solo tres cosas con esa característica tan maravillosa. Creo que hace falta agudizar más la vista y el oído para captar mejor por lo menos UNA al día, SIETE por semana, TREINTA al mes...
(foto robada de wwwfotografiasyfotografias.blogspot.com, espero que Claudia no se enoje)
Pensado, escrito y publicado por
Pollo con almendras
exactamente a las
10:09
Etiquetas:
pequeñez,
vida
0
comentarios
sábado, 6 de febrero de 2010
Bichos raros
Anoche, rodeado del humo del cigarro y rodeando con mis dedos un vaso, coincidimos en una espontánea reunión tres personas que dedicamos parte de nuestro tiempo a escribir en espacios como este, escribir entradas en un blog...
Conversamos mucho sobre qué escribíamos, qué sentíamos, qué nos motivaba a redactar... en fin.
Mi primera conclusión fue "¡Que alegría no ser un bicho raro y saber que hay algunos que viven lo mismo que yo, que me entienden!"
Más tarde pensaba que en realidad eso no era garante de no ser un bicho raro, porque en realidad ¿podría ser "normal" alguien que escribe sin la certeza de que por lo menos una persona lea sus líneas?
¿podría ser normal alguien que escribe con palabras cursi que en la vida cotidiana no usaría más que en una dramatización?
...la mejor moraleja que me deja esto es que en realidad SÍ somos bichos raros, somos distintos al resto, y eso ME ENORGULLECE.-
Con cariño para Cheruve (o MaNatalia) y Paula Constanza. Gracias por el impulso de hacerme pensar en esto
Conversamos mucho sobre qué escribíamos, qué sentíamos, qué nos motivaba a redactar... en fin.
Mi primera conclusión fue "¡Que alegría no ser un bicho raro y saber que hay algunos que viven lo mismo que yo, que me entienden!"
Más tarde pensaba que en realidad eso no era garante de no ser un bicho raro, porque en realidad ¿podría ser "normal" alguien que escribe sin la certeza de que por lo menos una persona lea sus líneas?
¿podría ser normal alguien que escribe con palabras cursi que en la vida cotidiana no usaría más que en una dramatización?
...la mejor moraleja que me deja esto es que en realidad SÍ somos bichos raros, somos distintos al resto, y eso ME ENORGULLECE.-
Con cariño para Cheruve (o MaNatalia) y Paula Constanza. Gracias por el impulso de hacerme pensar en esto
Pensado, escrito y publicado por
Pollo con almendras
exactamente a las
15:32
Etiquetas:
blogger,
juventud
2
comentarios
viernes, 5 de febrero de 2010
Coolpa
Una niña pequeña llora desconsoladamente cada vez que en el Jardín no le dan lo que desea. No hace más que llorar, gritar y patalear sin descanso hasta obtener lo que desea, por lo general un juguete, un dulce o la atención de un adulto. Sus padres trabajan doble jornada y la ven despierta sólo algunos minutos al día. Probablemente los fines de semana ella se convierte en la reina de la casa. Seguro es que lo que desee los padres se lo dan, pero no es para hacerla feliz, sino para satisfacer sus propios intereses, para sanar su culpa.
En el mismo jardín, un niño corre velozmente y cae al suelo tras tropezarse. Junto a él hay otro niño que lo ve y cree ser el responsable de esa caída, pues piensa -y es probable- que se haya tropezado con su pie. El pequeño en el suelo es recogido por la educadora y llevado al baño a lavarse la cara y curarse una insignificante herida en el labio. El otro niño de menos de 4 años se queda atónito y mira por la ventana de la puerta hacia el baño. No sale de ese lugar a pesar de estar en una instancia de juego y diversión. No sigue jugando hasta ver a su compañerito regresar del baño sano y listo para seguir jugando ¿Qué mueve al niño a permanecer esperante en ese lugar? La culpa.
Al momento de la paz durante la misa del funeral de mi abuelita, una ex vecina que le debía dinero, se acerca a mi madre a saludarla afectivamente sabiendo que no es querida por la familia -no solo por su deuda- y creo que lo que la motiva a hacer eso es precisamente el sentimiento de no poder recompensar nunca su deuda. La culpa de no haberlo hecho antes.
Y es que la culpa es un sentimiento que lleva a actuar en muchos momentos de la vida.
Casi tan fuerte como el amor, casi tan fuerte como la rabia… es la culpa, motor de muchos actos.
En el mismo jardín, un niño corre velozmente y cae al suelo tras tropezarse. Junto a él hay otro niño que lo ve y cree ser el responsable de esa caída, pues piensa -y es probable- que se haya tropezado con su pie. El pequeño en el suelo es recogido por la educadora y llevado al baño a lavarse la cara y curarse una insignificante herida en el labio. El otro niño de menos de 4 años se queda atónito y mira por la ventana de la puerta hacia el baño. No sale de ese lugar a pesar de estar en una instancia de juego y diversión. No sigue jugando hasta ver a su compañerito regresar del baño sano y listo para seguir jugando ¿Qué mueve al niño a permanecer esperante en ese lugar? La culpa.
Al momento de la paz durante la misa del funeral de mi abuelita, una ex vecina que le debía dinero, se acerca a mi madre a saludarla afectivamente sabiendo que no es querida por la familia -no solo por su deuda- y creo que lo que la motiva a hacer eso es precisamente el sentimiento de no poder recompensar nunca su deuda. La culpa de no haberlo hecho antes.
Y es que la culpa es un sentimiento que lleva a actuar en muchos momentos de la vida.
Casi tan fuerte como el amor, casi tan fuerte como la rabia… es la culpa, motor de muchos actos.
Pensado, escrito y publicado por
Pollo con almendras
exactamente a las
8:21
Etiquetas:
niñez,
padre-madre,
vida
1 comentarios
martes, 2 de febrero de 2010
El viaje y el destino (Canto élfico arcamidiano)
Largo el viaje es
¿Al final luego llegaremos?
Eso es lo que yo no sé
Mas sé que el destino es lo que nos tardemos.
La vida larga será,
Pero en la muerte pensar
No la acortará
Hay que vivir, solo crecer, solo actuar...
El motivo de este viaje
no está en el final,
sino en cuanto crece tu equipaje
durante el andar...
Por senderos camino,
por mares navego.
Por más que demore
a su momento llego.
Entre árboles de altura inmensa
recorro paso a paso la tierra.
Cada árbol crece en silencio
junto a mi viaje por la sierra.
Mis bultos polvo guardan,
mis bultos historias cargan
y cada día son más
las experiencias que mi alma encarna.
El motivo del viaje
finge estar en el final,
pero en la vida de cada hombre
su destino encontrará.
Canto de Lerál camino a Treva (Cap. 2 “El miedo de los dioses”, Kuvhus)
¿Al final luego llegaremos?
Eso es lo que yo no sé
Mas sé que el destino es lo que nos tardemos.
La vida larga será,
Pero en la muerte pensar
No la acortará
Hay que vivir, solo crecer, solo actuar...
El motivo de este viaje
no está en el final,
sino en cuanto crece tu equipaje
durante el andar...
Por senderos camino,
por mares navego.
Por más que demore
a su momento llego.
Entre árboles de altura inmensa
recorro paso a paso la tierra.
Cada árbol crece en silencio
junto a mi viaje por la sierra.
Mis bultos polvo guardan,
mis bultos historias cargan
y cada día son más
las experiencias que mi alma encarna.
El motivo del viaje
finge estar en el final,
pero en la vida de cada hombre
su destino encontrará.
Canto de Lerál camino a Treva (Cap. 2 “El miedo de los dioses”, Kuvhus)
Pensado, escrito y publicado por
Pollo con almendras
exactamente a las
12:41
Etiquetas:
casi Lyrics,
Frases que dicen algo,
viajes
0
comentarios
lunes, 1 de febrero de 2010
Algunas letras: erre a pe 3
Es igual que estar enamorado. Nadie te dice si lo estás solo lo sabes. Al 100 por 100, de la cabeza a los pies.
Alguien que conocí escribió que abandonamos nuestros sueños por miedo a poder fracasar o, pero aún, por miedo a poder triunfar. Esas palabras las llevan escritas en sus corazones. El final depende del principio.
(Corazón y mente – Arma Blanca)
Alguien que conocí escribió que abandonamos nuestros sueños por miedo a poder fracasar o, pero aún, por miedo a poder triunfar. Esas palabras las llevan escritas en sus corazones. El final depende del principio.
(Corazón y mente – Arma Blanca)
Pensado, escrito y publicado por
Pollo con almendras
exactamente a las
8:22
Etiquetas:
casi Lyrics,
no lo dije yo
0
comentarios
Suscribirse a:
Entradas (Atom)